Manual de asociaciones

Recursos humanos

Cómo organizar el equipo de una asociación, entre personal contratado y voluntariado, y qué tipo de liderazgo funciona.

Revisado en octubre de 2026. Es una guía orientativa: confirma tu caso concreto con la administración o una asesoría.

Las personas, el principal capital

El tercer sector nace de la economía social: organizaciones al servicio de sus miembros o de su entorno, con gestión autónoma, decisiones democráticas y prioridad de las personas sobre el capital.

Quienes trabajan en una asociación, sea con contrato o como voluntarios, suelen hacerlo porque comparten sus fines. Por eso todo lo relacionado con el equipo merece la máxima atención. Y en un entorno que cambia deprisa, solo las entidades con un equipo cohesionado, formado y comprometido son capaces de adaptarse y seguir adelante.

Dos estructuras

En cualquier asociación conviven dos estructuras:

  • De decisión: la asamblea de socios y la junta directiva.
  • Ejecutiva: las personas responsables de cada área (gestión, actividades, comunicación…) y los socios o voluntarios que realizan tareas.

Organigrama

La forma más útil de dejar clara esa estructura es un organigrama: una representación gráfica de cómo se organiza la entidad. Para alguien que llega nuevo, por ejemplo una persona voluntaria, es la manera más rápida de entender quién hace qué.

Para cada órgano o cargo, el organigrama debería recoger:

  • Tipo: de decisión, ejecutivo, consultivo…
  • Funciones y competencias.
  • Composición.
  • Cómo se elige y se renueva.
  • Con qué frecuencia se reúne.
  • Relación con los demás órganos.
  • Lugar en la toma de decisiones.

Puede incluir el nombre de las personas responsables, pero el organigrama describe funciones, no personas: quien ocupe cada puesto es circunstancial.

Liderazgo

Liderar en recursos humanos es saber atraer, motivar y formar a las personas, favorecer su desarrollo y crear un buen ambiente de trabajo, lo que incluye resolver los conflictos que inevitablemente aparecen.

En una asociación esto es todavía más importante, porque el equipo es su activo más valioso y retener a las personas marca la diferencia, también en el voluntariado.

Hoy se entiende el liderazgo menos como un conjunto de cualidades de quien manda y más como una forma de cuidar las relaciones dentro del equipo y el papel de cada persona. Un liderazgo orientado a las personas da peso a la participación, la autonomía y el reconocimiento, y se apoya en la inteligencia emocional.

Un buen liderazgo sabe además adaptar su estilo a lo que el grupo necesita en cada momento: más directivo cuando hace falta rapidez, más participativo cuando hace falta implicación.

Voluntariado y personal contratado

  • Voluntariado: se rige por la Ley 45/2015, de Voluntariado. Exige firmar un acuerdo de incorporación, ofrecer formación, cubrir los gastos que ocasione la actividad y contratar un seguro (lo explicamos en Seguros). Si la actividad implica contacto habitual con menores, hay que pedir el certificado negativo del Registro Central de Delincuentes Sexuales.
  • Personal contratado: se aplica la normativa laboral general. La asociación debe darse de alta como empleadora en la Seguridad Social, formalizar contratos, cotizar y cumplir con la prevención de riesgos laborales.